sábado, octubre 01, 2005

Del desesperante oficio de esperar

Esperar cansa, aunque todos tengamos que esperar algo todos los días. Esperar genera desespero, y no quiero ni reflexionar sobre la inevitable similaridad similitud en las formas de ambas palabras. Esperamos en filas durante minutos que parecen siglos (hurra por Einstein), para descubrir que Murphy hace de las suyas y la fila de al lado avanza más rápidamente. Siempre es así.

Esperamos a que nuestro interlocutor en la "vida real" termine de hablar por celular durante un almuerzo o una conversación hipócritamente interesante. Incluso podría pensar que la vida no es más que una cuestión de esperas: esperamos a salir del colegio, luego esperamos a salir de la Universidad, esperamos a que nos den la quincena, esperamos a que nuestros hijos se gradúen, y finalmente esperamos la muerte.

El hecho es que algunas esperas desesperan más que otras, como cuando esperamos a que alguien se encuentre con nosotros. O cuando esperamos a que una llamada pase por el conmutador de alguna cochina corporación. O cuando esperamos a que el médico nos atienda mientras nos morimos de un ataque de cualquier cosa. Yo sigo esperando, y desesperándome. Ahí perdonan.

4 comentarios:

Pala Labra dijo...

Tienes toda la razón. Esperar es lo más desesperante que hay. Y sí, parece que todo el tiempo uno está esperando algo, y ese algo nunca llega. ¿Cuándo nos daremos cuenta de que lo mejor es vivir y ya?

chiflamica dijo...

Lo mas divertido que hay es ver a un aleman desesperado de esperar, hoy lo vi en vivo! Por lo menos uno sabe que en Colombia casi todo el mundo es incumplido, y uno hasta se relaja 15 minuticos, y se va. Esta gente en su mayoria, a los 5 minutos ya esta fuera de casillas.

En todo caso, esperar es desesperante luego de los 15 minutos. No se vos.

Pablo Aristizabal Montoya dijo...

si uno no se preocupa por esperar, si uno simplemente espera el nunca que ya viene, se vive mejor; cuando uno espera que termine lo maluco se hace eterno mientras que el final de lo bueno llega de una. por eso pase lo que pase hay que verle lo bueno y disfrutar de todo lo bueno y olvidarse de esas cosas malucas y aburridas uqe finalmente solo nos desesperan.

Pablo García dijo...

Cierto, que desesperante es esperar, pero por ahora sera esperar que a vos te de por escribir otro ácido post en el blog